El vóley es un deporte que requiere no solo habilidades físicas, sino también mentales. La confianza en uno mismo, la autoestima y la capacidad para manejar el estrés y la presión son fundamentales para alcanzar el éxito en este deporte.
Muchos de nosotros cometemos el error de querer aprender todo rápidamente o enojarnos por cualquier situación que no se realice a nuestro modo, especialmente en el ámbito deportivo. Sin embargo, el vóley es un deporte que requiere paciencia, dedicación y práctica constante. Al realizar entrenamientos y técnicas de manera incorrecta, es común sentirse desanimado y frustrado, especialmente cuando te comparas con otros que parecen progresar más rápido que uno mismo. Sin embargo, está bueno recordar que el vóley es un deporte que debe ser disfrutado, y que el proceso de aprendizaje y mejora es tan importante como el resultado final.
Otra forma de mejorar la confianza en uno mismo es a través de la
autocomunicación positiva. Es importante hablar con nosotros mismos de manera positiva, reconociendo nuestros logros y aprendiendo de nuestros errores, sin necesidad de estarnos culpando por todo. La autocrítica y la negatividad pueden ser muy perjudiciales para nuestra confianza y nuestra autoestima. Sin embargo no debemos atravesar el limite, generándonos
una falsa autoconfianza, ya que esto puede jugarnos muy en contra haciendo que tengamos una expectativa demasiado alta y a la hora de la realidad nos topemos con algo muy distinto, eso puede llegar a agobiarnos y a afectar nuestra confianza.
Igualmente es importante
anticipar los obstáculos y los desafíos que se pueden presentar a la hora de jugar. Al pensar en momentos, acciones y sensaciones que podrían sacarnos del partido, podemos adelantarnos a ellos y pensar en qué podríamos hacer si llegan a aparecer. Esto puede ayudarnos a sentirnos más preparados y más confiados en nuestra capacidad para manejar cualquier situación que se presente.
Personalmente fui mejorando mi autoestima desde que inicie hasta ahora gracias a mi entrenadora, ya que a menudo me recalcaba mucho el tener que mejorar en cada entrenamiento con ejercicios, y que por más de que no me haya salido algún movimiento o algún partido ganado; tanto individual o como equipo tenemos que seguir intentando para poder llegar a algo que queramos realizar. Ya sea anotar algún punto, hacer cualquier movimiento o hasta incluso ganar un partido.
Esta motivación me ayudo mucho a mejorar como compañera e individualmente como jugadora, también lo que me ayudó mucho fue repetir y entrenar repetitivamente los ejercicios que no me salían o salen, porque aún con el tiempo faltan algunas estrategias o movimientos a pulir, aunque es importante destacar que por más apoyo que haya de mi entrenadora y de mis compañeras aún me sigo sintiendo mal conmigo misma por cosas que todavía no las puedo manejar bien pero es todo parte del proceso que tengo que llevar a cabo para sentirme bien conmigo misma dentro y fuera de la cancha.
Comentarios
Publicar un comentario